¿Cuántas veces hay que comer por día? Snack vs. picoteo
¿Hay que comer entre cuatro y seis veces al día para que un plan alimentario funcione? En este episodio de Redefiniendo Salud, el nutricionista Diego Sívori revisa esa máxima tan repetida y aclara algo importante: no está comprobado científicamente que comer más veces te haga rendir mejor, bajar de peso o tener menos ansiedad.
Pero eso no significa que el snack no sirva. Sívori explica cuándo tiene sentido y, sobre todo, cómo diferenciarlo de otra cosa muy distinta: el picoteo.
Snack planificado vs. picoteo compulsivo
La diferencia es clave. El snack es una ingesta planificada y ordenada, con un objetivo: cubrir una necesidad energética o llegar mejor a la próxima comida. El picoteo, en cambio, es carente de voluntad, compulsivo, buscando esa gratificación inmediata que da un alimento, sin ningún criterio.
Sívori da varios ejemplos de cuándo un snack bien pensado tiene sentido: deportistas que no llegan a sus calorías o proteínas diarias solo con las comidas principales, gente sin heladera a mano en el trabajo, o personas con poca capacidad gástrica que se sienten llenas enseguida.
El mapa de tu día (y una escala de hambre)
La parte más práctica del episodio es un ejercicio concreto: armar una línea de tiempo con tus comidas principales, medir el intervalo entre ellas y ponerle una escala de hambre a cada una. A partir de ahí, Sívori distingue entre el hambre fisiológica (la real, la de no haber comido) y el hambre hedónica (la del placer, la que pide algo puntual).
Según qué tipo de hambre tengas y cuánto tiempo pasó desde tu última comida, el snack ideal cambia completamente. Cómo elegir en cada caso —y por qué una manzana sola a veces es la peor opción cuando tenés hambre de verdad— te lo explica él mismo, con ejemplos muy concretos, en el video.
Snack estratégico, picoteo y cómo mapear el hambre de tu día. Escuchá a Diego Sívori.



